Introducción

      

La cirugía más moderna y eficiente de la catarata es la facoemulsificación, procedimiento quirúrgico mediante el cual se disuelve y aspira la catarata del interior de ojo mediante una sonda que emite ultrasonidos. Esto se realiza con anestesia en gotas, a través de una pequeña incisión autosellable de 2.2 mm. por la cual posteriormente se inserta un lente intraocular. Este lente permite corregir cualquier problema refractario que posea el paciente. El procedimiento completo dura unos 15 minutos y es ambulatorio, pudiendo recuperarse la rutina normal al dia siguiente de la intervención. Esta técnica es rápida, segura y eficaz, y mejora notablemente la calidad de vida de los pacientes.

            

           

 

Procedimiento

Todo paciente debe estar bien dilatado y con gotas antibióticas profilácticas previo a la cirugía. La cirugía se realiza en un quirófano con un microscopio operatorio especial y en condiciones estériles. Usted estará acostado en una camilla y el cirujano estará sentado frente a la cabecera de la camilla. Para que no tenga dificultad para respirar, se suministrará oxígeno constantemente. Un pequeño aparato sostendrá sus párpados para mantener su ojo abierto durante la cirugía. De esta forma usted no debe preocuparse por parpadear. Durante el procedimiento lo único que verá será la luz brillante del microscopio justo frente a su ojo.

                 

Se utiliza anestesia tópica (gotas) en sus ojos y sedación endovenosa (por una vía sanguínea), por lo que no sentirá molestia ni dolor. Se realiza una pequeña incisión en la córnea de 2.2mm, se introduce una sustancia viscoelástica para mantener la cámara anterior formada y estable durante la operación, luego se procede a realizar la capsulorhexsis (apertura de la cápsula del cristalino en su cara anterior) de forma redonda y continua. Posteriormente através de esta incisión se introduce el facoemulsificador y se realiza una paracentesis de 1mm por donde se introduce otro instrumental quirúrgico (la espátula o el choper) para poder realizar la extracción de la catarata mediante diversas técnicas de facoemulsificación. Una vez retirada la catarata por completo, se introduce nuevamente viscoelástico y con un insertor especial se implanta el lente intraocular seleccionado plegado, se desdobla dentro tomando su posición adecuada y se centra. Finalmente se procede a lavar la cámara anterior con BSS (una solución salina balanceada) para retirar el viscoelástico residual y se confirma la hermeticidad de las incisiones. La duración aproximada es de 15 minutos, y una vez terminada la intervención usted podrá ir a su casa sin necesidad de hospitalización.

        

Riesgos

Como cualquier otro procedimiento quirúrgico, la facoemulsificación tiene sus riesgos, los cuales son variados y dependen en gran medida de las características de cada ojo y el estado de salud del paciente. Se debe considerar siempre la anatomía del ojo, las enfermedades oculares asociadas y el grado y tipo de catarata presente. Obviamente no comparten el mismo riesgo quirúrgico en una operación de catarata: un paciente que sufrió un golpe en su ojo y que producto de ello presenta una catarata con alteración de la anatomía local (catarata traumática) o un paciente diabético con daño en su retina y/o con uveitis (inflamación ocular) versus un paciente sin enfermedades previas sistémicas y oculares, que presenta una catarata senil. Una de cada cien personas pudiera tener algún tipo de complicación. No obstante, en casi todos estos casos, las complicaciones tienen una solución satisfactoria, siendo las complicaciones severas extremadamente infrecuentes. Con la técnica convencional de cirugía de catarata (extracapsular) los riesgos son mayores. 

    

Previo a la cirugía

Previo a la cirugía su oftalmólogo debe realizar un examen completo de sus ojos para asegurarse que usted no sufre alguna enfermedad o condición que impida realizar el procedimiento o empeore el pronóstico. Es de vital importancia realizar una medición de la longitud de su ojo y curvatura de la córnea para calcular el poder del lente intraocular que se va a implantar. Estos exámenes no necesitan ningún tipo de preparación especial por parte del paciente.

 

Posterior a la cirugía

Es importante no tocar el ojo operado el primer día ni ponerle presión durante los siguientes 5 días (especialmente no frotarse). Es normal que se presente una ligera molestia en los ojos el mismo día de la cirugía (similar a tener una pestaña dentro del ojo). En general no se requiere ocluir los ojos, de manera que saldrá caminando por sus propios medios de la sala de cirugía. En algunas ocasiones puede que su visión sea borrosa durante los primeros 2 ó 3 días, debido a la mínima inflamación que se produce. Es de gran importancia aplicar las medicaciones que le sean indicadas, generalmente gotas oftálmicas. Al tercer o cuarto día después del procedimiento podrá realizar cualquier actividad como si nunca se hubiera operado.

                

En algunos casos, con el paso del tiempo, la cápsula posterior puede opacarse disminuyendo la visión. Cuando sucede es necesario perforar la cápsula en su porción central para que no interfiera con los rayos de luz que entran al ojo. Esto se logra mediante una capsulotomía con laser YAG. Este procedimiento no requiere hospitalización ni incisiones en el ojo y no produce dolor en lo absoluto, por lo que no requiere anestesia de ningún tipo y se realiza de manera ambulatoria con resultados inmediatos y excelentes.